jueves, 27 de agosto de 2015

De quince

Estamos de 15 y celebramos que seguimos enamorados, muy enamorados.  Parece que fue ayer, pero la realidad es que han sido muchos días queriéndote y vendrán muchos más.
Tengo claro que no hay ninguna persona en el mundo que lo tenga todo, pero para mí,  tienes lo necesario y más. Tus maravillosos ojos que me ven bonita, el sonido de tu voz que me canta lindas canciones y algunas tonterías, tus palabras que me cautivan y tus abrazos que me protegen y animan.

Salud por un año más a tu lado, porque nos sigamos riendo juntos, porque nos demos muchos besos más, porque sigas conmigo por lo menos lo que nos queda en esta tierra.

Me encanta como ha sido y estoy segura de que será mejor! Te amo, al infinito y más allá!!!


martes, 18 de agosto de 2015

Queriendo detener el tiempo

Como para seguir recordando, más imágenes inolvidables de nuestro recorrido californiano, días largos y de intenso sol, brisas refrescantes y paisajes espectaculares.  Lo mejor, el espíritu aventurero de mi tesoro, nos acompañó como uno más, siguió cada paso como el más aguerrido de los viajeros.

Escenas de parque... Saltos de alegría y carreras de emoción. 
Aunque me sentí como oveja, siguiendo todas las indicaciones del lugar, actuando como una más del rebaño: fila, risas, compras, es indudable que la pasamos bien... pero no sé si volveré.








 Los Ángeles y su glamour famoso. Muchas estrellas, casas bonitas y playas divertidas.  Poco recorrimos, casi nada conocimos, pero nos entretuvimos... 




















La carretera a lo largo de la costa del pacífico, sin duda fue de lo mejor del paseo, cada mirador cautivaba, el paisaje fue asombroso. Empezamos por Malibu, nada sorprendente, quizá no llegamos a donde era... además de surfistas y un estacionamiento hipercaro, nada.  Pasamos por San Barbara, un pueblo encantador, el Morro muy entretenido y "aromático", pesca pura, el Big Sur, uff, vaya, hay que volver y quedarse, y así hasta que llegamos a Marina, nuestro destino.  Al día siguiente nos devolvimos un poco para conocer Carmel by de Sea y Monterrey, mucho por ver y hacer en estos pueblitos, todo fotografiable y alucinante. 












  







 Como en el paraíso.  Así nos sentimos....en un remanso de paz. Un espacio natural y casual, ideal para relajarse en absoluta tranquilidad.











 

Y finalmente, San Francisco, muchos años queriendo ir.

Por fin, después de mucho tiempo llegamos a uno de los destinos que más nos animaban y no la pasamos bien, estuvimos requetebien, fue un paseo con mucha ilusión, lleno de recorridos estupendos y muchos días intensos y divertidos. La ciudad nos encantó, está rodeada de mar y montaña y creo que eso le da un tono especial. El Golden Gate por un lado y el Puente de la Bahía por el otro, sus inclinadas calles, sus coloridos barrios, y unos parques increíbles de los que lo ignoraba todo. Definitivamente, un lugar al que vale la pena regresar... cinco días son insuficientes para disfrutar tan maravillosa ciudad, y eso que estuvimos imparables, verdaderamente.