domingo, 25 de enero de 2015

Amanecer sonriente

Tuvimos una bonita mañana de domingo, con mucho sol y pocas ganas de regresar. 
Un visitante nos acompañó este finde, tal sería la alegría del peque que lo llamó Torbellino de Colores y le pidió que no se fuera... porque él siempre había querido tener una mascota más...veremos cuánto dura. 





Deseos por montón

Los primos se casan... se acercan al altar y preparándonos para tan importante acontecimiento, nos reunimos a celebrar.  Una bonita tarde que aprovechamos para llenarlos de buenos deseos, porque esperamos que gocen cada momento juntos y disfruten los maravillosos instantes que seguro llegarán.


















En medio de tantos deseos, regalos y saltos... un ratito quedo para una "Torta" de cumple!

Recolectora mayor

En un sábado parrillero, en el que el buen clima nos acompañó y permitió que disfrutáramos una soleada y "refrescante" tarde, tuvimos la visita de la más grande recolectora de ciruelas que jamás haya visitado nuestro cultivo. Con la precisión necesaria y el control de calidad requerido para tan exigente labor, cosechó como una experta... Ojalá nos visites de nuevo Sara, nos encantó conocerte...







 Nada como la cara de curiosidad y las ganas de conocerlo y disfrutarlo todo.




lunes, 19 de enero de 2015

De finde en finde

Superada la primera semana laboral y escolar después de las vacaciones, tuvimos un tranquilo finde de cine y almuerzo sabanero... aún brilla el sol, a nosotros no nos tocaron los torrenciales aguaceros de la city.




Extrañamos los días libres, pero intentamos divertirnos igual!!


lunes, 12 de enero de 2015

¡Irremediablemente, se acabaron las vacaciones!

Pero se disfrutaron!!! Poco tiempo, realmente una semana no es suficiente, había que sacar el máximo provecho de estos días libres e intentar descansar... lo logramos, pero no quisiéramos que se acabaran.
Nuestros días de descanso tuvieron un poco de todo. Cielos intensamente azules con el sol pegando fuerte, mucho de brisa veraniega, que ocasionalmente nos hacía sentir invernales; paseos tranquilos con reflexiones relajadas, lugares nuevos, rodeados de verde exuberante, sonrisas, postres y muchos helados.
Los últimos días nos refugiamos en el campo, buscamos inspiración en las montañas y nos llenamos del encanto rural, las noches tranquilas y los cielos estrellados.

Lo mejor, las risas contagiosas del peque… carcajadas porque sí, y porque no… disfrutando historias repetidas, engrandecidas por una abuela que se derrite de amor por un pequeño gran hombre de seis.